Fa unes setmanes us informava que la Seraphina i en Jules eren a la 98 Conferència Internacional del Treball, a Ginebra.
L’informe que hi va presentar el Director General de la OIT, amb el títol de: Fer front a la crisi global de l’ocupació. Una recuperació mitjançant el treball decent, dóna dades com les que segueixen en el text que copio a continuació. Al final de la lectura d’aquestes dades pot anar bé de llegir dos versets de l’Evangeli d’avui, que ens ajudaran a mirar com Jesús mira. Una mirada compromesa i activa. L’evangeli és aquest:
En veure les multituds, se’n compadí, perquè estaven malmenades i abatudes, com ovelles sense pastor. Llavors digué als seus deixebles: -La collita és abundant, però els segadors són pocs. Pregueu, doncs, a l’amo dels sembrats que hi enviï més segadors. (Mt 9,36-38).
Si voleu accedir directament al document en PDF, podeu clicar aquí: Informe. Si voleu accedir a la pàgina web de l’OIT, cliqueu aquí: OIT.
Vet aquí, doncs, alguns paràgrafs del "Veure", seleccionats de la versió castellana de l’informe:
[…]
6. Mi Memoria da un toque de alarma en momentos en que la recesión económica mundial ha desencadenado una profunda y amplia crisis del empleo que está dando lugar a una creciente recesión social en todo el mundo.
7. Mis inquietudes y conclusiones se refieren a los siguientes elementos:
– millones de mujeres y de hombres han perdido su empleo; el número de empresas en quiebra ha aumentado de forma exponencial, en particular el de las empresas más pequeñas;
– se prevé que el desempleo siga aumentando al menos hasta 2010, y probablemente hasta 2011;
– la pobreza y el empleo informal seguirán también en aumento, provocando un retroceso de los recientes avances, mientras que las clases medias se están debilitando;
– entre tanto, 45 millones de personas, en su mayoría mujeres y hombres jóvenes, tratarán de acceder al mercado de trabajo en 2009 y años siguientes en busca de un primer empleo;
– el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé una cierta recuperación del crecimiento mundial para mediados de 2010, pero ello dependerá del éxito que tengan las medidas de estímulo adoptadas por los países y del restablecimiento de un sector financiero operativo. Ambos resultados son por el momento inciertos, pero no debemos perder la esperanza; de la información fáctica relativa a crisis anteriores se desprende que, incluso después de reactivarse el crecimiento económico, la recuperación del empleo hasta alcanzar los niveles anteriores a la crisis sólo se produce con un desfase promedio de cuatro a cinco años. En todo caso, antes de la crisis ya había un déficit de trabajo decente;
– cuando no hay empleos disponibles, aumenta considerablemente la demanda de protección social;
– las crisis prolongadas del empleo entrañan grandes riesgos para la estabilidad social y política.
[…]
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Las pérdidas de empleos van en aumento…
22. En el último trimestre de 2008 y el primer trimestre de 2009 se ha experimentado una rápida y sincronizada caída de la inversión, el consumo, la producción y el comercio en todo el mundo, que ha dado lugar a pérdidas masivas de empleo en muchos países.
23. En 2008, el desempleo a nivel mundial aumentó en 14 millones, y las tendencias actuales apuntan a un continuo y grave deterioro de la situación. En los Estados miembros de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), más de siete millones de personas pasaron a engrosar las listas del desempleo entre enero de 2008 y enero de 2009. En los Estados Unidos, se perdieron 5,4 millones de empleos entre julio de 2008 y febrero de 2009. El desempleo se elevó al 8,5 por ciento de la fuerza de trabajo en marzo de 2009, pero superó el 14 por ciento si se toman en cuenta las personas que trabajan a tiempo parcial involuntariamente. España registró una pérdida de 766.000 puestos de trabajo en el primer trimestre de 2009 y su tasa de desempleo se disparó al 17,4 por ciento, lo que representa más de cuatro millones de personas desempleadas. La tasa de desempleo en Irlanda pasó del 4,9 por ciento en el primer trimestre de 2008 al 10 por ciento en febrero de 2009. Suecia y Turquía también registraron rápidas pérdidas de empleo. En la Federación de Rusia, el número de desempleados aumentó en dos millones de personas entre mayo de 2008 y enero de 2009. En la República de Corea, se perdieron 1,2 millones de puestos de trabajo entre junio de 2008 y febrero de 2009. Desgraciadamente, estas tendencias persisten en la mayoría de los países de la OCDE.
24. Los países en desarrollo se han visto especialmente afectados por las pérdidas de empleo en las industrias de la economía formal, en su mayor parte orientadas a la exportación. Estas pérdidas de empleo tenderán a aumentar el número de trabajadores de la economía informal, con inclusión de la agricultura, exacerbando así la competencia entre las ocupaciones de bajos ingresos. En Sudáfrica, el desempleo total aumentó ligeramente en el cuarto trimestre de 2008 (0,3 por ciento), pero se perdieron 39.000 empleos remunerados en los sectores de la minería, la manufactura y los servicios financieros. La tasa de desempleo se mantuvo en un 21,3 por ciento en el cuarto trimestre, pero el número de trabajadores desalentados en busca de empleo (más de un millón de personas) aumentó en un 9,1 por ciento en relación con el tercer trimestre de 2008. En China, se estima que la migración a gran escala de trabajadores desde las industrias de exportación situadas en las zonas costeras hacia las provincias rurales occidentales es del orden de 20 millones de trabajadores. Los países de emigración laboral, como la India, Pakistán y Filipinas, pero también Ecuador, El Salvador y los países de Europa Oriental, se ven muy afectados por el regreso de miles de trabajadores migrantes. En América Latina, el desempleo aumentó de un promedio del 7,5 por ciento en 2008 al 8,5 por ciento en el primer trimestre de 2009.
25. La crisis está afectando a las industrias y sectores económicos de muy distinta forma. Las industrias exportadoras, el sector manufacturero y el sector de la construcción fueron los primeros expuestos. En los Estados Unidos, la contracción del empleo del 2,2 por ciento (3,1 millones de empleos) entre diciembre de 2007 y diciembre de 2008 corresponde casi en su totalidad (más del 92 por ciento) a las pérdidas sufridas en cuatro sectores (por orden decreciente): manufacturero, servicios profesionales y empresariales, construcción y comercio minorista. Se observan tendencias similares en otros países.
26. Las pérdidas de empleos han sido provocadas por la caída de la demanda de bienes y servicios de las empresas. El número de quiebras está aumentando en todas las regiones. El FMI señala que los balances de empresas no financieras de todo el mundo se deterioraron drásticamente después de septiembre de 2008, y está previsto que sigan empeorando en el contexto de la agudización de la recesión mundial.
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De la crisis del empleo a la recesión social
37. La gente está padeciendo con esta situación. Detrás de cada empleo perdido hay un drama personal, una familia en grandes dificultades y una crisis social. La incertidumbre y la disminución de los ingresos alimentan la inseguridad. Cuando el desempleo se prolonga, los trabajadores pierden progresivamente sus competencias laborales. El desempleo agrava el estrés, las enfermedades y la pérdida de la autoestima, todo lo cual genera un estado de angustia personal. El aumento del desempleo está relacionado con el aumento de la tasa de suicidios. Para quienes desean trabajar, cada día transcurrido sin empleo es sinónimo de mayores tensiones y menores probabilidades de volver a encontrar un trabajo. Hay ahora trabajadores calificados del sector formal que se están dedicando a actividades provisionales en la economía informal, donde están sometidos a condiciones laborales más desfavorables.
38. Las recesiones afectan a las mujeres y a los hombres de diferente manera. Sobre todo en los hogares de menores recursos, la pérdida del ingreso de la mujer puede tener en el largo plazo más efectos negativos que la pérdida del ingreso del hombre. Por lo que se refiere a los niños, la incidencia de la recesión en su salud y su educación futuras puede ser desastrosa, lo cual condena a las familias a una pobreza persistente. Las medidas de austeridad fiscal, que suelen afectar la calidad y la disponibilidad de los servicios públicos, obligan a las familias y sobre todo a las mujeres y las niñas a asumir mayores responsabilidades en la prestación de cuidados.
39. La propia crisis es producto de los crecientes desequilibrios sociales que han acentuado la distribución desigual de los beneficios del crecimiento, tanto entre los países como en cada uno de ellos. En particular, las clases medias, que constituyen la base de la estabilidad social y política, se han venido debilitando a medida que ha ido disminuyendo la parte que reciben del ingreso nacional total y aumentando la polarización.
40. La crisis amenaza con socavar los derechos de los trabajadores y de sus familias, debido a las supresiones masivas de puestos de trabajo, a la falta de oportunidades para quienes buscan trabajo por primera vez y al deterioro de las ya precarias condiciones de la economía informal.
41. Los derechos fundamentales en el trabajo se debilitan cuando las reducciones de personal cobran un carácter discriminatorio y afectan en primer lugar a los más vulnerables, es decir, los trabajadores migrantes, las mujeres y los jóvenes. Se dejan de respetar entonces los convenios colectivos negociados libremente, y los trabajadores se ven obligados a renunciar a niveles salariales eventuales posibilidades de conservar su empleo y sus ingresos en el futuro. En tales circunstancias, en muchos países está aumentando el riesgo de las soluciones baratas, como el trabajo clandestino o el trabajo infantil, e incluso el trabajo forzoso y obligatorio. De momento, no está claro cuáles serán las repercusiones de tal situación, que podría alimentar la xenofobia y la división social.
42. Las distintas facetas de la salida de la crisis deben buscarse en las normas internacionales del trabajo adoptadas, promovidas y supervisadas por la OIT. Estas abarcan todos los aspectos fundamentales del trabajo decente, tales como: el empleo pleno, productivo y libremente elegido; las consultas tripartitas; los derechos de los empleadores y de los trabajadores; los mecanismos necesarios para la resolución de los conflictos y problemas entre estas partes, libremente y a través de sus representantes; los derechos básicos de no discriminación y de protección contra el trabajo forzoso y el trabajo infantil; y la protección social.
La mayoría de las personas que quedan sin trabajo, inclusive en muchas economías adelantadas, no reciben prestaciones de desempleo…
43. Entre mayo de 2008 y febrero de 2009, el número de personas beneficiarias de prestaciones de desempleo aumentó en un promedio de 53 por ciento, calculado sobre una muestra de 19 países emergentes y países industrializados. Al respecto, valga señalar que muchos países emergentes y países en desarrollo carecen de regímenes de prestaciones básicas de desempleo. Además, las redes de seguridad social de las economías desarrolladas también adolecen de importantes lagunas, y distan mucho de dar una cobertura completa de prestaciones a los desempleados.
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14 juliol 2009 at 7:37
Molt interessant, i preocupant. Al final, ni que sigui temporalment, sembla que les distàncies és fan més petites (una miqueta només), vull dir que sempre dóna la impressió de que la igualtat en el món seria conseqüència d’una millora als països menys desenvolupats, però al final aquesta crisi ens està apropant a la seva pobresa, esperem que’ns serveixi perquè un cop passi la crisi no oblidem a aquells que mai han conegut altre cosa.